Expulsión de 27 años de España para el acusado de agredir a mujeres desde un patinete en Almería
La pena solicitada por la Fiscalía sustituiría una condena de 10 años de prisión

Juzgados de Almería, Ciudad de la Justicia.
La Fiscalía de Almería ha solicitado una pena de 27 años de expulsión del país para B.M., el hombre acusado de agredir sexualmente a tres mujeres en el centro de la ciudad mientras se desplazaba en su patinete eléctrico con el que se daba a la fuga. Esta solicitud sustituiría una pena de prisión de casi diez años.
El hombre enfrenta tres cargos de agresión sexual, uno de ellos por un ataque directo y dos más en modalidad continuada, ya que presuntamente atacó a una misma víctima en al menos dos ocasiones. Además, la Fiscalía lo imputa por un delito agravado, tras intentar introducir sus dedos en el pantalón de una de las víctimas durante uno de los ataques.
B.M. fue detenido y permanece en prisión provisional desde el 6 de marzo mientras se espera el juicio. Las autoridades han reforzado la gravedad de los hechos, calificando su comportamiento como una serie de abusos sexuales cometidos con un "ánimo libidinoso".
El Ministerio Fiscalía sostiene, según las denuncias y pruebas recabadas, que sobre las 12:05 horas del pasado 28 de febrero, abordó a una mujer "de modo sorpresivo" mientras conducía el patinete y "le dio una palmada en el trasero" toda vez que "lo agarró con fuerza" sin el consentimiento de ella. Por estos hechos pide para él dos años y medio de cárcel sustituibles por siete años de expulsión del país. El juicio se celebrará en un tribunal de lo Penal, donde se decidirá la condena para B.M.
Cuatro días, tres víctimas
Las denuncias de las víctimas dibujaban un patrón definido en estas acciones. A bordo de su patinete eléctrico, B.M. se desplazaba rápidamente por el entramado de calles que conforman la zona entre la Avenida de Pablo Iglesias y la Plaza de Toros de Almería, donde presuntamente abordaba a las mujeres por la espalda.
Aprovechando la velocidad y la agilidad de su vehículo, tocaba las nalgas de las víctimas sin previo aviso y escapaba rápidamente. Cabe destacar que en las diligencias policiales a las que ha tenido acceso LA VOZ, las tres víctimas describían al hombre con una vestimenta negra y capucha, lo que sería utilizada, según los investigadores para dificultar su identificación.
El primer ataque ocurrió el 24 de febrero, cuando una mujer caminaba por la calle Merino empujando su carrito. El agresor, montado en su patinete, se acercó por detrás, tocó su trasero y huyó. La víctima quedó paralizada por el miedo, sin tiempo de reaccionar. Cuatro días más tarde, el 28 de febrero, el agresor repitió la acción en la calle Marcos, tocando a otra mujer y escapando con la misma rapidez.
El 4 de marzo, el atacante volvió a abordar a la misma mujer que había sido víctima en dos ocasiones. Esta vez, la mujer caminaba acompañada de su hermana. El agresor repitió su modus operandi: se acercó por la espalda, tocó el trasero de la mujer y huyó, pero la hermana pudo identificarlo. El 5 de marzo ocurrió el ataque más grave, cuando el agresor se acercó a una mujer que paseaba con su bebé en la calle Relámpago. Le introdujo la mano por el pantalón y tocó su trasero, intenando introducir su dedo en su partes íntimas, según consta en las diligencias. A pesar del forcejeo, el bebé no resultó herido, pero la mujer quedó impactada por la agresión.