Iker Jiménez reflexiona sobre el ego y la fama: “Soy el malo de España”
El presentador ha hablado sin tapujos de la polémica en torno al parking de Bonaire.

Iker Jiménez-Cuatro
Iker Jiménez, que ha recibido el apoyo masivo de sus fieles seguidores en el peor momento de su carrera, sigue acaparando titulares tras su paso por Valencia. Las polémicas que ha protagonizado el equipo de "la nave del misterio" han llevado al límite al presentador, quien ha dado la cara en sus programas, agradeciendo a los directivos de Mediaset su continuidad en la cadena.
La semana pasada, Iker daba por zanjada toda la controversia en torno a la cobertura de la DANA por parte de sus colaboradores, el mecánico Ángel Gaitán y el reportero Rubén Gisbert. Pero, durante la última emisión de Cuarto Milenio, el presentador nos ha dejado una importante reflexión sobre los peligros del ego, la fama y la censura que impera actualmente en la sociedad.
"El ego impacta en cada uno de nosotros, es como un monstruo que todos tenemos dentro y que sale. El ego nos manda señales todo el rato porque es parte de lo más material del ser humano. Una parte tira hacia mi beneficio egoísta, hacia el ego, porque me voy a morir. La espiritualidad te dice que no todo acaba con la muerte o que quizás exista algo a lo que rendir cuentas al final de tu vida", comienza diciendo el presentador, para continuar explicando cómo el amor más puro puede salvarnos de ese monstruo que todos llevamos dentro.
El caso Errejón y la erótica del poder
"Hay muchos intereses a nivel mundial en aplastar. ¿Qué es lo más espiritual? Como dijo Jesús de Nazaret, el amor a los tuyos, a tu trabajo, a tus mascotas, a lo bien hecho... Para mucha gente ahora el que vive en el amor es un gilipoll**. Ahora lo que está genial es la pareja abierta, en todos los medios se bombardea con una sociedad a la que solo le importa el autoplacer inmediato. Quizás sea este el problema de tanta gente metida hasta la ciénaga", comenta Iker, dando paso a un importante discurso en el que hace hincapié en el caso Errejón y cómo tantas veces, nos ciega la fama y el poder de nuestro artista, político o comunicador favorito: "Todo el caso de Errejón, él hablaba de la fama como un monstruo y lo es. Se acuerdan de David Bustamante, de pasar del andamio a ver a diez mil muchachas adorándole. Ese chip, ¿cómo lo cambias? Tampoco es tan fácil. Cuando uno tiene cierto eco, la gente por la calle a nosotros nos adora y solo escuchas que eres genial, el número uno, un luchador. Tú tienes que entender que eso es fruto de la empatía, pero si te lo crees de verdad estás perdido".
El presentador lleva toda una vida dedicada a los medios de comunicación. Ha visto de todo y sabe que "a mucha gente se le cruza el cable ante el halago" Y para Iker, si eres hombre, todavía más: "Si vienen las mujeres a halagarte, el cerebro de los hombres, sale esa egolatría interna de 'aquí soy grande'. Quien no cae en la tentación, salen los bajos instintos. ¿Cuál es el escudo? El escudo es la familia, los valores, el propósito de para qué haces lo que haces".
Dos mundos muy parecidos
"El mundo de la tele y la política son bastante parecidos y el ego fluye de manera tremenda. En política se cubren cuando son de los suyos, lo justificas. Pero, ¿cuáles son tus valores? Ustedes se creen que los políticos van a perder el sillón, la fama... Algo dentro de ti va creciendo como un pavo real. La política no hace prisioneros, uno se queda impasible ante la frialdad de gente que eran compañeros y que permitían lo que permitían", dice.
Para Iker, la política es como "una mafia, la familia. Y como te vayas un poquito, chivo expiatorio y para casa, no nos vayamos a manchar nosotros. Y repito, me da igual el partido. Si usted es un poco crítico, dirá 'esta peña como es'. Por desgracia en el mundo del espectáculo... Yo he visto mucha gente que a los tres días hablaba con altanería, se arrodillan ante el directivo importante y tratan con desprecio a la azafata o al chaval que está en producción. Si tú tienes un equipo atemorizado, no eres líder, te tienen miedo".
Todos tienen miedo
¿Qué está pasando ahora? Mucha gente, directores de programas, humoristas... Ahora les ha tocado a ellos y están aterrorizados porque la nube negra les rodea y no saben si van a ser tocados con la diana de la cancelación o de las peligrosísimas acusaciones hoy en día. En algunos casos puede ser injusto, cualquiera ahora mismo puede escribir que yo he traficado con niños en Ruanda... Pero lo que está pasando ahora es justo con los que han hecho esta jaula electrificada. Los que han conseguido que los hombres y mujeres ideologizados se peleen, los que han convertido esto en una jaula donde todo el mundo está aterrorizado. Los que se han vestido con banderas de 'yo estoy con vosotras' eran lobos con piel de cordero que tenían sus 'taras' o sus 'gustos' y se sabe perfectamente que se aprovechaban de su fama. Es el ego más las normas que han impuesto creyendo que a ellos no les iba a afectar. Pero el bumerán cuando es injusto, a veces vuelve. Yo estoy muy tranquilo, pero por qué hay gente aterrorizada: porque se pasan de la raya. Y tú dices, ¿cómo unas muchachas pueden confiar en gente que se comporta así? ¿Qué clase de erótica es la del poder? ¿Por qué eso atrae? No lo entiendo, pero el lobo sabe que eso atrae y se aprovecha. ¿Vamos a ver cosas? Dependerá de las mujeres, si por ideología callan, porque puede ser un terremoto o hablan. Y si pasa una cosa u otra, aquí estaremos para contárselo", termina diciendo, cerrando "la nave del misterio" con uno de sus mejores discursos.
La verdad del parking de Bonaire
El periodista ha hablado con Carlos Herrera en Herrera en Cope sobre su trabajo en la DANA de Valencia y por qué se vio obligado a aclarar todo lo ocurrido en torno a las supuestas víctimas mortales del parking de Bonaire.
"¿Quién habló en antena de los muertos? ¿Cómo se hizo? Se ve todos los que lo hicieron y como esos mismos dijeron, como el chivato del cole 'ha sido Iker'. Es alucinante. Lo que no entiendo es la torpeza, hay medios que se creen que no hay hemeroteca. Lo decían hace tres días desde la puerta del parking decían cómo habían visualizado los cadáveres. Y resulta que aquí el malo de España, el peligro público es Iker. Evidentemente, es una excusa porque Iker ya en el COVID dio mucho problema porque no se creyó dos o tres casos. No se creyó al señor Simón, no se creyó que eso era una gripe y no se creyó a todos los que se reían de las mascarillas. El de los fantasmas no se lo creyó e informó como pudo".
Iker se siente muy orgulloso de su pensamiento y de cómo le han apoyado en la cadena. Además, deja claro que el temor al que dirán no beneficia a los medios y que seguirá informando con el rigor que le ha caracterizado siempre: "Basta ya del miedo, no puedes caer bien a todo el mundo. Las empresas, los directivos, las cadenas tienen que entender que da igual ir en contra a veces de cosas si es tu propósito. En el vídeo Bonaire cronología, está disponible para todos, hay un momento que esta misma gente que ha mal informado... Yo tenía que fiarme de cuatro fuentes, con algunas de ellas ha sido imposible contactar, es todo muy extraño. Que yo no guardo ningún rencor... Pero estos mismos medios que de repente me empiezan a atacar solo a mí, esos mismos medios y algún que otro profesional pide públicamente que se me descabece. Dicen que hay que presionar al gobierno para que no metan publicidad, eso no lo he visto en mi vida. No sé qué peligro soy yo... Lo increíble es que persiguiéndose un boicot, la gente reacciona de una manera extraordinaria y la operación será considerada desastrosa a nivel publicitario porque a la gente no la engañas tan fácil".