Dos veces llegó a la final de ‘Tierra de talentos’ (Canal Sur), proeza que repitió en ‘Cover Night’ (TVE). No ganó ninguna de las tres. Pero José Luis Jaén (Carboneras, 1977) sabe —lo lleva sabiendo toda la vida— que cuando una puerta se cierra, una ventana se abre. Aunque sea al otro lado del charco. El efecto mariposa, o el aleteo de su voz que provoca un huracán de emociones.
Cantante desde los 16 años (empezó en una orquesta), ha sobrevivido en la música, entre bolos y trabajos peregrinos, con el tesón del funambulista. Hoy puede decir que vive de la música: está grabando en México su primer disco y abre gira el sábado 23 en el Apolo entre amigos y, posiblemente, con lleno: las entradas salieron a la venta el jueves y en apenas 24 horas se ha ocupado más del setenta por ciento del aforo.
Tres finales sin premio en ‘talent shows’. ¿Qué sensación se le quedó?
Mejor que la de mi familia (ríe), porque iba convencido de que no iba a ganar. La única expectativa era que me viese dentro de 15 o 20 años y me sintiese orgulloso. Casi todo es mentira en la tele, así que mi único objetivo era hacerlo bonito. En ‘Cover Night’ el premio eran 100.000 euros, me habrían cambiado la vida. Como no esperaba ganar, no me sentí mal.
No ganó entonces, pero en cierto sentido sí ha ganado.
No gané el concurso y sí lo que todo artista pretende: dedicarse a la música. Otros compañeros que ganaron, por las razones que sean, no están trabajando. En estos concursos te expones, te la juegas, y ahora estoy en plena grabación de mi disco con gente que me apoya a muerte. Ese es el mayor premio.
Y el cariño de la gente.
El otro día, en Málaga, tras un concierto, un compañero vino a por mí: llevaba hora y media saludando gente, haciéndome fotos. Voy a hacer todo lo posible porque nunca deje de pasar eso. Me parece mágico que una familia de Extremadura venga a Almería a verme, o que vayan de Barcelona a Málaga. Era algo inconcebible para mí no hace tanto tiempo. Junto a la posibilidad de trabajar en lo que amo, que la gente te quiera, te apoye, te escriba, es el regalo más grande.
Ni ‘Cover Night’ funcionó bien, ni TVE lo cuidó. Pero sus actuaciones tuvieron éxito en las redes. ¿Cuándo fue consciente?
Sin ánimo de parecer pretencioso, el primer día que canté y vi a Miguel Bosé y Mónica Naranjo llorando emocionados se me quitaron muchas mochilas, miedos y fantasmas. Ellos no necesitan seguir un guion, se notaba que era algo sincero. Luego me pasó algo gracioso: el vídeo de ‘Garganta con arena’ se había hecho viral y empezaron a llegar comentarios de Argentina. “Terrible cantante”, “terrible versión”. Me vine abajo durante diez minutos. Luego me di cuenta de que allí terrible es algo bueno. Aún me llegan muchos mensajes de Argentina, Uruguay, Perú, México,...
Y hace un año estaba vendiendo placas solares.
Sí, pero lo que me cambió la vida fue ‘Tierra de talentos’. Un vídeo en YouTube llega a un señor de México que se enamora de mi voz y se empeña en llevarme allí a cantar. Y me pone de productor a Alejandro Jaén, con quien al principio se pensaba que tenía algo que ver, por el apellido. Es alguien que ha compuesto para grandes artistas, su casa es un museo de la música. Cuando me llamó, pensaba que era broma.
¿Qué han visto en usted?
He tenido otras ofertas que se notaban que iban más por la pasta que por el arte. Ellos han sido francos, están convencidos de que tengo mi espacio. Me dijeron que cantantes hay muchos, pero intérpretes, gente que viva la música como yo, muy pocos. Me miraron a los ojos y me dijeron: vamos a hacer algo grande. Y se están portando.
¿Cómo será ese disco?
Muy personal, porque otra de las suertes es que están respetando mucho mis decisiones para grabar. Canto lo que me emociona; si no, no se podría hacer. Está siendo una maravilla porque tengo a Alejandro Jaén y a Amaury Gutiérrez escribiendo temas y a artistas españoles que aún no puedo decir.
México es un talismán.
Es un regalo enorme. He tenido la suerte de ir de la mano de gente como Alejandro Jaén, Amaury Gutiérrez y Carlos Cuevas, el rey del bolero, que se está portando conmigo de una forma exquisita. En México valoran de manera especial las letras, la música, el arte.
Y ahora toca Almería.
Íbamos a empezar la gira en Granada, donde voy el 30, pero quise comenzar en Almería o Carboneras. Será una gira preciosa, por teatros a nivel nacional durante dos o tres meses. A finales de año volveré a México y antes de comenzar a plantear la gira de primavera actuaré en Carboneras.
Consulte el artículo online actualizado en nuestra página web:
https://www.lavozdealmeria.com/noticia/5/vivir/262537/no-gane-un-concurso-si-lo-que-un-artista-busca-vivir-de-la-musica